Al cierre de ayer, el metal acumuló una escalada de 14,3%, mientras que el selectivo accionario se encaramó en 17,26%. El desempeño de China es una de las claves para que la tendencia siga.

El comportamiento del precio del cobre ha sido una de las mejores noticias que han recibido las arcas fiscales. La principal exportación del país se ha fortalecido en torno a la barrera de los US$ 4 desde hace varias semanas, cerrando ayer en US$ 4,01 la libra. El mineral logró un histórico comienzo de año, completando un alza de 14,3% respecto al cierre de 2020 durante el primer trimestre, transformándose en el mejor inicio desde 2009, cuando el avance fue de 39%.

Pero el precio promedio del cobre también es un hito. Frente a los US$ 3,85 que registra en lo que va del año, hay que retroceder a 2011 para encontrar un nivel mayor, cuando el metal se encontraba en un promedio trimestral de US$ 4,38. Los expertos apuntan a que los principales factores que han ayudado al crecimiento del mineral tienen que ver con las mejores expectativas respecto a la recuperación económica global, principalmente de China, ligado además al optimismo en torno a los procesos de vacunación, que han elevado la cotización.

A esto se suman los paquetes de estímulo fiscal que se han implementado en distintos países, exceso de liquidez que se canaliza en acciones, en países emergentes y en materias primas. Con todo, las perspectivas para el cobre siguen siendo positivas, en línea con lo anunciado hoy por el Banco Central, y asociado a los buenos fundamentos que existen respecto al metal. Pese a esto, hay algunas alertas que los expertos llaman a tener en consideración. “Mientras que los planes de estímulo sigan, lo que sería al menos por dos años, va a ser difícil que haya un cambio de tendencia, pero sí hay que mirar un par de elementos.

Las empresas chinas pararon las compras, se han acumulado inventarios y el precio ha tendido a estabilizarse. Por otra parte, el plan de estímulos de Estados Unidos está fortaleciendo el dólar, lo que debiese ser temporal, pero está teniendo un efecto moderador sobre las materias primas”, asegura el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo. Por su parte, la directora de estudios de Vantaz, Daniela Desormeaux, adelanta que el precio debiese oscilar entre US$ 3,8 y US$ 4,4 “con harta volatilidad, porque hay incertidumbre respecto a las nuevas olas de contagios; mientras eso no se despeje, es difícil ver una recuperación que se mantenga sostenida en el tiempo.

Por el lado de la oferta, debiese recuperarse respecto a 2020, pero todavía con rezago, existen dudas de lo que puede pasar en Perú, lo que va a presionar los precios”.

“Rally” accionario

Terminó con un leve tropiezo. Pese a que durante el día se reencaminó hacia la frontera de los 5.000 puntos, el selectivo IPSA de la Bolsa de Santiago abandonó los máximos de 14 meses que alcanzó al mediodía de ayer y cerró retrocediendo. Los 4.898,08 puntos con que concluyó el ultimo día de marzo significaron un descenso de 0,61% en la sesión. Pero también una subida de 7,10% en marzo y de 17,26% en el acumulado del año. El índice concluye así su mejor trimestre desde el tercer cuarto de 2010.

“En lo que va del año, el IPSA lleva un poco más de 700 puntos de subida”, dice Alexis Osses, estratega sénior en BCI Corredor de Bolsa. Sostiene que entre los factores que apoyan el alza del índice se encuentra el aumento del precio del cobre, que “explica cerca de 210 puntos del alza total”. Para Jorge García, gerente de inversiones en Nevasa, la mejora en el panorama de los principales socios económicos de Chile, China y EE.UU., también ha alentado la subida en las acciones.

A ello se añade “un escenario político algo más estable”. Coincide con ello, Hugo Osorio, jefe de Estrategias de Inversiones en Falcom Asset Management: “La incertidumbre ha ido en retirada y ha comenzado a mejorar la percepción del mercado respecto a los potenciales outputs de la Convención”.

En palabras más simples, señala, “se ve menos probable que la izquierda más dura tenga votos suficientes para reformas tan radicales”. A eso se suman los buenos resultados corporativos del cierre de 2020, que superaron en su gran mayoría las expectativas. “Abril será un mes de cautela, a la espera de que las noticias corporativas del primer trimestre del 2021 sigan con la tracción del cuarto trimestre del 2020”, asegura Cristián Araya, de VanTrust Capital.

Fuente: El Mercurio