Expertos no saben si cantar o no victoria aún, pues todavía persiste la incertidumbre global.

El cobre ha sido una de las pocas buenas noticias en materia económica que ha tenido Chile en los últimos meses. Con 90 días de alza sostenida en sus precios, los economistas ya están evaluando si el valor del metal rojo puede traducirse en un soporte para la actividad y las finanzas públicas. Para la respuesta hay opiniones divididas.

Hace exactamente tres meses, el 23 de marzo, el precio del cobre tocó fondo en la Bolsa de Metales de Londres. A US$2,1 la libra en ese entonces, la baja cotización del metal se explicaba por los días más intensos de la pandemia del covid-19 en China, el mayor consumidor de cobre del mundo. Pero, desde entonces, ha escalado 27% hasta rozar los US$2,7 la libra, un nivel que no registraba desde enero, cuando recién comenzaban a confirmarse los primeros casos de contagio del virus fuera de las fronteras del gigante asiático.

“El cobre está subiendo fundamentalmente porque China, que fue el primer país en ser golpeado por la pandemia, ahora está saliendo de ella y reactivándose. Esa reactivación llegó con una demanda fuerte, porque pilló a los chinos con bajos inventarios de cobre. Tuvieron que importar de inmediato. El cobre embarcado en enero y febrero, que nosotros pensábamos que nos los iban a cancelar, lo terminaron recibiendo completo en China”, explica el director de empresas y expresidente ejecutivo de Antofagasta Minerals, Marcelo Awad.

“China pasó de consumir el 50% del cobre del mundo, durante su peor momento con el virus, al 70% ahora. Es una recuperación importante. Inversionistas financieros también pasaron de activos más de refugio a tomar posiciones en el cobre”, comenta el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo, como otra de las razones.

Las dudas que persisten

En su último Informe de Política Monetaria, el Banco Central proyectó una contracción de entre 5,5% y 7,5% para la economía chilena en 2020. Ese cálculo, eso sí, se hizo con un valor del cobre de US$2,5, que quedó atrás el día 8 de junio. La reciente alza, sin duda puede significar un pequeño respiro para la economía nacional y puede ayudar en algo a las finanzas públicas.

“Cada 10 centavos de dólar promedio al año más en el valor del cobre, son US$240 millones de ingreso fiscal adicional. Sin duda, que esta es una buena noticia entre muchas malas, que atenuará en algo el efecto negativo. La duda es qué tan sostenible es esta recuperación. Hasta que no tengamos una vacuna, creo que es una recuperación bastante frágil”, comenta el economista de Clapes-UC Hermann González.

Una de las preocupaciones de González está en las cifras de producción de cobre. Si ésta se viera afectada por la pandemia en Chile, que es algo que proyectan algunos expertos en mercados: habría una menor oferta que se traduciría en mayores precios en el mercado mundial, pero también en menores ingresos para nuestro país. Según Cochilco, la producción de cobre de Chile representó el 28% del total mundial en 2019.

Hasta ahora los niveles de producción no han levantado banderas rojas según Cochilco, que registró 1.873.500 toneladas a abril, lo que significó un alza de 3,8% respecto al igual periodo de 2019. El virus no ha contagiado a las mineras, aún.

Pero el organismo técnico prevé un retroceso de 200.000 toneladas de producción para el 2020, hasta 5,8 millones de toneladas.

“Chile ha podido mantener su producción, pero sí estamos comenzando a ver problemas en las minas”, advierte Guajardo.

El lunes, Codelco anunció que la División El Teniente acordó una jornada excepcional de 14×14, para disminuir los riesgos de contagio. El sábado, la cuprífera anunció la detención de los proyectos del Distrito Norte y la operación en Chuquicamata solo con personal de Calama.

“El factor oferta es importante. Las empresas comenzarán a tomar resguardos”, agrega González.

En cuanto al mediano y largo plazo, las principales preguntas están en la capacidad de recuperación de China. A pesar de su actual estado de reapertura que ha impulsado la demanda de los commodities, los economistas aún no saben qué tan profundo y persistente será el efecto de la pandemia en la economía del gigante asiático y en la economía global.

“Las dudas están en la capacidad de recuperación de China. Las herramientas disponibles hoy son menores en magnitud a la que fueron dispuestas en la crisis de 2008 y 2009. Creo que la recuperación del cobre en el corto plazo se debe más a expectativas y a contención de eventos negativos particulares, como ayer, por ejemplo, cuando Donald Trump dijo que el acuerdo comercial con China no se tocaba. Creo que ser optimista hoy con el precio del cobre podría ser difícil”, señala el economista de BCI Antonio Moncado.

Desde Cochilco, el cálculo que hace su vicepresidente ejecutivo, Marco Riveros, es que por cada centavo de dólar por libra de aumento en el precio del cobre, se genera una mayor recaudación fiscal del orden de US$60 millones. “Respecto de si el aumento que se ha observado en el último mes es sostenible. La respuesta es afirmativa, siempre y cuando se verifiquen algunas condiciones actuales que explican el aumento”, señala Riveros.

Fuente: La Segunda