A largo plazo se espera un escenario excedentario en el país.

Se trata de uno de los principales insumos de la industria minera, y en algunos casos puede representar hasta el 30% de los costos de procesamiento.

Dentro de los insumos utilizados por las faenas mineras para extraer cobre a través del proceso de lixiviación, se encuentra el ácido sulfúrico, el cual ha vivido importantes períodos de estrechez durante los últimos años, ante la menor disponibilidad del material, que han repercutido fuertemente en los costos de las empresas del sector, sobre todo, luego del aumento de las importaciones tras las paralizaciones de los productores nacionales (a raíz del cumplimiento de la normativa DS28).

Recién en este ejercicio se ha observado una estabilización del precio, y se espera que cierre en 2020 con máximos en torno a los US$ 95-100 por tonelada y un promedio cercano a los US$ 75. Sin embargo, ante las positivas expectativas que existen para la cotización del precio del cobre en 2021, se proyecta una nueva subida y una eventual escasez del producto.

“Será interesante lo que suceda en 2021, porque como está empezando a ocurrir esta situación de precios altos, y como muchos de los compradores pensaron que no iban a necesitar tanto ácido, y cambió la tendencia, se está comenzando a ver problemas de abastecimiento y habrá una demanda importante”, explica el director ejecutivo de Plusmining, Juan Carlos Guajardo.

El experto explica que se trata de un insumo muy incidente y que puede llegar a significar el 30% de los costos de las plantas de producción, pero además, advierte de posibles dificultades en el transporte, ante el alza que han visto los fletes marítimos desde el inicio de la pandemia, y las nuevas restricciones ambientales a los combustibles más contaminantes. En esa línea, el último Observatorio de Costos de Cochilco, reflejó una reducción del precio promedio del ácido en 36% en el primer semestre de 2020 respecto el primer semestre de 2019, lo que generó una caída de 2,5 centavos de dólar en el cash cost promedio de la industria.

“No obstante, esto puede variar dependiendo de las tasas de consumo de ácido sulfúrico de las faenas mineras, afectando mayormente al equivalente al 48% de la producción de cobre en cátodos SxEw (extracción y electroextracción por solventes)”, explica el coordinador de Estrategias y Políticas Públicas de Cochilco, Cristián Cifuentes. Con todo, hacia 2021, se espera un aumento en la oferta de 27,8% respecto a 2019, mientras que el consumo aumentaría en 4%, no logrando cambiar el actual escenario de balance deficitario, que llegaría a un 33% del consumo para el próximo ejercicio.

Mercado excedentario

Ya en un análisis de mediano-largo plazo, las proyecciones de Cochilco apuntan a que el consumo caería hacia el 2029 en un 35%, mientras que la oferta interna aumentaría un 12% con respecto a 2019. Así, el balance nacional hacia 2029 entregaría un escenario potencial excedentario de 718 mil toneladas de ácido sulfúrico.

“Este cambio traerá la complejidad de qué hacer con ese excedente y cómo competir con los precios internacionales para lograr que su comercialización sea competitiva. Asimismo, es necesario destacar que la producción de ácido en las fundiciones ha logrado convertirse en un factor de reducción de costos a través de su venta, por ende, al no tener un comprador seguro o venderlo a precios bajos para poder “deshacerse” de este “residuo”, impactaría en cierto modo la estructura de costos de nuestras fundiciones”, advierte Cristián Cifuentes.

Fuente: El Mercurio