La etapa de recuperación post pandemia puede ser una oportunidad para revalorizar el rol positivo de la inversión para el progreso del país, ya que hoy no parece ser una prioridad para amplios sectores nacionales.

Gracias a la continuidad operacional de la industria minera y al alza en los precios de las materias primas que se ha observado desde marzo, se ha conseguido amortiguar el impacto devastador de la pandemia en la economía nacional.

Si bien el escenario hasta ahora es positivo, lo que viene será muy duro. El desempleo y la recuperación de muchas empresas quebradas será una cuesta arriba que habrá que remontar, más aún en un ambiente de alta incertidumbre política.

Por esa razón el plan de reactivación que busca agilizar la inversión en proyectos en tramitación es muy importante, especialmente en lo que tiene que ver con los cuellos de botella burocráticos, que son la piedra de tope de muchos proyectos. Especialmente los mineros, que en ocasiones deben tramitar más de un millar de permisos y cuyos tiempos de tramitación son, en algunos casos, tres a cuatro veces más de lo que establece la normativa.

Pero la minería puede dar impulsos mayores al país y esta grave crisis es la oportunidad para una revisión mayor. Tal es el caso de otros países con una importante industria minera como Australia, que está invirtiendo cientos de millones de dólares en el fomento de la exploración por el beneficio a largo plazo que ésta genera a través de nuevos descubrimientos y proyectos. También invierte en capacitación y reconversión laboral. O Sudáfrica, que trabaja en el fomento de la pequeña minería.

Países más cercanos a nivel latinoamericano, como Perú y Colombia, también se enfocarán en la agilización de proyectos, reduciendo la burocracia, pero cuidando de no forzar situaciones delicadas en materia de relaciones comunitarias o ambientales. Tampoco en Chile se pretende relajar estándares de ningún tipo para imponer proyectos, sin embargo, es clave reconocer que la permisología en nuestro país se ha convertido en una maraña que ha perdido una visión de conjunto razonable.

La etapa de recuperación post pandemia puede ser una oportunidad para revalorizar el rol positivo de la inversión para el progreso del país, ya que hoy no parece ser una prioridad para amplios sectores nacionales. En los últimos años se ha perdido la noción del beneficio que genera la inversión a toda la sociedad. La crisis será larga, por lo que hay que realizar cambios hoy que puedan madurar en un tiempo más.

El tema va más allá de los planes de recuperación. El debate constitucional ya anuncia que incluirá el rol de la inversión en el país, en lo que debe primar la responsabilidad y la visión de Estado, asegurando un propósito claro para los recursos mineros de Chile.

Juan Carlos Guajardo – Director Ejecutivo Plusmining