El alza del metal rojo impactó positivamente en el desempeño de la bolsa chilena e hizo retroceder al tipo de cambio a su menor nivel desde mayo 2024.
Por Sofía Fuentes
Los vientos que soplan a favor de la economía chilena parecen multiplicarse en los primeros días de 2026, sobre todo si su principal producto de exportación, el cobre, continúa batiendo récords.
Este martes (6 de enero de 2026), el metal rojo avanzó 2,99% y cruzó la barrera de los US$6 la libra en la Bolsa de Metales de Londres.
¿El motivo? Según los analistas, el rally del cobre se explica por limitaciones estructurales de la oferta, que chocan con una demanda en expansión impulsada por la transformación industrial, la transición energética y un renovado apetito financiero por los metales.
La combinación de fundamentos sólidos y factores financieros de corto plazo, calificada por los analistas como un verdadero “cóctel alcista”, llevó al metal rojo a traspasar la barrera de los US$13.000 por tonelada, ubicándose en US$6,019 la libra.
En lo que va del año, el precio promedio se sitúa en US$5,85 la libra, cifra muy superior a los US$3,97 que promediaba en los mismos primeros días de 2025. En 2026, el precio del cobre en la Bolsa de Metales de Londres acumula un alza de 4,2%.
En tanto, el cobre COMEX de Nueva York, donde se transan los futuros del commodity, también evidenció un sólido desempeño, con un incremento de 1,25% durante la jornada, superando la barrera de los US$6 por libra.
Oferta ajustada
Los analistas coinciden en que el fuerte movimiento del cobre responde a una oferta cada vez más ajustada, marcada por interrupciones en grandes faenas mineras —como la huelga en la mina Mantoverde—, bajos niveles de inversión estructural y un desvío significativo de metal hacia Estados Unidos ante el temor de eventuales aranceles impulsados por la administración de Donald Trump.
Según un reporte de estrategias de commodities del banco ING, existe el riesgo de que se restablezcan aranceles, con un posible aumento de 15%, escenario que será revisado en junio de 2026. Esta expectativa incentivó operaciones de arbitraje y un adelantamiento de envíos hacia el mercado estadounidense.
El analista senior de mercado e industria de Plusmining, Juan Cristóbal Ciudad, explicó que existe una “demanda estructural creciente asociada a la transición energética, la electrificación y la expansión de los data centers”.
Otro factor clave detrás del alza observada durante la jornada fue el mayor flujo de capitales hacia los metales, con una particular preferencia por el cobre.
“Se está observando una rotación significativa de inversiones hacia los commodities, en un contexto donde los inversionistas buscan cobertura frente a riesgos macroeconómicos, inflación más persistente y tensiones geopolíticas”, sostuvo Ciudad.
Esta situación se refleja claramente en el posicionamiento financiero de los inversionistas. De acuerdo con los últimos datos de la Comisión de Negociación de Futuros de Productos Básicos de Estados Unidos (CFTC, por su sigla en inglés), “las posiciones largas de los actores no comerciales en futuros de cobre se sitúan cerca de los máximos observados en 2024, evidenciando una toma de posiciones agresiva por parte de inversionistas financieros”, agregó.
El líder de economía de GEM Mining Consulting, Patricio Faúndez, advirtió que “con el mercado tan estrecho, eventos antes relativamente marginales presionan al alza el riesgo de quiebre de stock y aumentan la prima por riesgo; por eso, situaciones como la huelga de Mantoverde terminan impactando el precio con mayor fuerza”.
Inventarios
Faúndez agregó que a estos elementos se suman los bajos niveles de inventarios en la Bolsa de Metales de Londres y la incertidumbre arancelaria, que ha reducido la disponibilidad de cobre en dicha bolsa.
Uno de los puntos de inflexión más relevantes del actual ciclo del cobre es la profunda redistribución de inventarios entre las principales bolsas internacionales. Mientras los inventarios de cobre en el COMEX se dispararon hasta un máximo histórico de 457.000 toneladas al cierre de diciembre de 2025 —casi cinco veces el nivel observado a comienzos de ese año—, las existencias en la Bolsa de Metales de Londres se han contraído de manera significativa.
Esta fuerte acumulación en Estados Unidos se explica principalmente por el acaparamiento de metal previo a una eventual imposición de aranceles por parte de la administración Trump. En contraste, los inventarios de cobre en la Bolsa de Metales de Londres cayeron más de 60% interanual entre 2024 y 2025.
No obstante, durante los primeros días de 2026 se ha observado un leve repunte en los inventarios de la Bolsa de Metales de Londres. Según datos de Cochilco, dicha bolsa mantiene existencias por 146.075 toneladas, lo que representa un aumento de 2,5% respecto de la sesión del lunes.
“Si bien se registra un alza moderada respecto de las dos jornadas anteriores, se mantiene por debajo de los valores observados entre el 19 de noviembre y el 30 de diciembre”.
En este contexto, Bank of America advirtió recientemente que los inventarios globales de cobre han caído a niveles no observados en los últimos 15 años.
Próximos escenarios
A juicio de Ciudad, el movimiento reciente del cobre responde más a fluctuaciones de corto plazo que a un cambio estructural de tendencia.
Faúndez anticipó que el metal rojo seguirá mostrando una elevada volatilidad en los próximos meses, en un escenario donde los inventarios de la Bolsa de Metales de Londres permanecerían bajos.
“Cualquier evento de oferta puede sostener la prima por riesgo y mantener un precio alto”, señaló el economista, quien estimó que, dada la volatilidad actual, el precio del cobre podría moverse en un rango amplio, entre US$4,5 y US$7 por libra.
Dólar en niveles no vistos desde mayo de 2024
El rally del cobre también tuvo un impacto directo en otros activos locales, particularmente en el mercado cambiario.
Durante la sesión de este martes (6 de enero de 2026), la paridad dólar-peso rompió el piso de los $900 y retrocedió $9,6 hasta los $894,9, registrando su menor nivel desde mayo de 2024.
De acuerdo con datos de Plumer, el peso chileno se posicionó como la divisa con el mejor retorno diario frente al dólar entre todas las monedas emergentes.
“El tipo de cambio chileno cayó con fuerza porque el shock positivo del cobre y la demanda por pesos terminaron imponiéndose sobre la leve apreciación del dólar global”, explicó Felipe Sepúlveda, analista jefe de Admirals Latam.
En contraste, a nivel externo, el Dollar Index —que mide el valor del dólar estadounidense frente a una canasta ponderada de seis monedas— avanzó 0,23% hasta 98,1 puntos, reflejando una apreciación moderada del billete verde.
A juicio de los analistas, el margen para un fortalecimiento más sostenido del dólar global seguiría siendo acotado, a menos que el reporte de empleo de Estados Unidos de este viernes resulte lo suficientemente sólido como para obligar al mercado a replantear el calendario de recortes de tasas de la Fed.
Con la ruptura del nivel de los $900, “el dólar debería ir a buscar el primer piso intermedio, que sería de $880, y de ahí hacia abajo aparecen los $820”, señaló el gerente de trading de Fynsa, Gustavo Gallardo.
Por su parte, el jefe de análisis de GH Trading, Renato Campos, sostuvo que “el tipo de cambio local arrancó el año con una configuración muy interesante, la que podría definir su comportamiento al menos durante la primera mitad del año”.
IPSA cerca de los 11.000 puntos
El auge del cobre tampoco pasó inadvertido para los inversionistas en renta variable local. El principal índice de la Bolsa de Santiago, el S&P IPSA, cerró la jornada con un alza de 2,19%, alcanzando un nuevo récord de 10.927,79 puntos, luego de haber bordeado la barrera de los 11.000 puntos a mediodía, cuando marcó un máximo intradía de 10.996,34 unidades.
De esta forma, el principal índice chileno consolidó su segundo récord en lo que va de 2026 y, según Bloomberg, acumula un avance de 4,26% en el año.
A juicio del analista de renta variable de MBI Corredora de Bolsa, Horacio Herrera, el repunte del IPSA responde “principalmente a un mayor flujo de capitales hacia mercados emergentes”, contexto en el cual el índice chileno se posicionó como el cuarto mercado emergente con mayor avance durante la sesión.
A ello se suma una reconfiguración de las carteras de inversionistas internacionales, que han puesto un mayor énfasis en Latinoamérica, con Chile asomándose como uno de los mercados favoritos de los actores foráneos, especialmente ante nuevos ciclos políticos que comienzan en marzo.
De acuerdo con los analistas, si bien el IPSA no cuenta con compañías puramente expuestas al cobre, el alza del metal impulsa de manera indirecta al mercado accionario al elevar el atractivo de los sectores minero y energético y generar un mayor apetito por riesgo, lo que termina beneficiando al índice en su conjunto.
De hecho, las acciones de SQM se ubicaron como las segundas más transadas de la jornada, con un avance de 4,14%, mientras que Cencosud lideró las transacciones, anotando un alza de 4,15%.
Fuente: Diario Financiero