Por Cecilia Jamasmie
El Congreso de Argentina aprobó el jueves un proyecto de ley impulsado por el gobierno del presidente de derecha Javier Milei que abre regiones sensibles de gran altitud a la minería, lo que ha generado advertencias sobre la seguridad hídrica y los riesgos ambientales.
Los legisladores de la cámara baja aprobaron la reforma por 137 votos contra 111, con tres abstenciones, superando el último obstáculo tras la aprobación del Senado en febrero y dejando la ley lista para entrar en vigor una vez publicada en el boletín oficial.
La reforma modifica la Ley de Glaciares de 2010 al permitir que las provincias definan sus propios estándares de protección para glaciares y ambientes periglaciares, un cambio que, según los críticos, debilita las salvaguardas de reservas críticas de agua dulce.
“Fortalece el atractivo de Argentina en un momento en que gobiernos y compradores compiten por asegurar litio y cobre en jurisdicciones capaces de pasar de reservas a producción”, dijo Mariano Machado, analista para las Américas de Verisk Maplecroft, a MINING.COM.
El ministro de Economía, Luis Caputo, afirmó en X que la medida podría generar 165.000 millones de dólares en exportaciones para 2035 y crear miles de empleos, añadiendo que “algunas provincias cambiarán para siempre”. El banco central ha estimado por separado que Argentina podría triplicar las exportaciones mineras para 2030 según previsiones del sector.
“Con la demanda global de cobre en fuerte aumento y la oferta rezagada, un mejor acceso a grandes depósitos aumenta la relevancia de Argentina en las decisiones de inversión”, añadió Machado.
Creciente rechazo
Legisladores de la oposición y grupos ambientalistas sostienen que la reforma debilita las protecciones nacionales de reservas críticas de agua dulce, y advierten que delegar la autoridad a las provincias podría generar protecciones inconsistentes en ecosistemas frágiles.
“La descentralización del control de glaciares podría inicialmente fortalecer la confianza de los inversores, especialmente en regiones favorables a la minería con políticas proinversión, pero con el tiempo puede introducir fragmentación regulatoria si cambian las prioridades políticas”, dijo Antonia Godoy, analista de asuntos regulatorios en Plusmining, una consultora con sede en Santiago de Chile.
Machado señaló que el cambio podría acelerar aprobaciones en regiones pro-mineras, pero también erosionar la seguridad jurídica para los inversores si los estándares divergen entre jurisdicciones.
Miles de manifestantes se congregaron el miércoles frente al Congreso, con algunos enfrentamientos esporádicos, portando pancartas con lemas como “¡El agua vale más que el oro!” y “¡Un glaciar destruido no se puede recuperar!”.
Figuras de la oposición también acusaron a las autoridades de limitar la participación pública, señalando que solo el 0,3% de más de 100.000 solicitantes pudo intervenir en las audiencias.
“Los intentos de organizaciones extranjeras de interferir fracasaron, y los ambientalistas decididos a bloquear el progreso de la República Argentina fueron derrotados una vez más”, dijo Milei, añadiendo que los críticos “preferirían vernos morir de hambre antes que permitir que se toque algo”.
Riesgo hídrico
Científicos y expertos legales advierten que los cambios podrían poner en riesgo el suministro de agua para una gran parte de la población. Enrique Viale, presidente de la Asociación Argentina de Abogados Ambientalistas, afirmó que la reforma amenaza recursos de los que depende el 70% de los argentinos.
“Permitir la minería en zonas periglaciares conlleva un riesgo ambiental real, ya que estas áreas cumplen un papel clave en la regulación del agua en regiones áridas de los Andes”, dijo Machado.
Godoy coincide, señalando que la minería en estas zonas presenta desafíos ambientales y técnicos “reales”, especialmente en sistemas hídricos y en dinámicas de congelamiento y deshielo, aunque muchos impactos pueden gestionarse con estándares sólidos y monitoreo.
Juan Ignacio Guzmán, director de la consultora minera GEM, tiene una visión distinta. Afirmó que la reforma va en “la dirección correcta”, al combinar desarrollo económico con consideraciones técnicas y ambientales.
“Argentina está abriendo áreas cercanas a los glaciares, pero no los glaciares en sí; por lo tanto, no afecta las reservas de agua”, dijo Guzmán.
Desde 2010, la minería y la actividad industrial estaban prohibidas en zonas glaciares, que abarcan cerca de 17.000 cuerpos de hielo en 8.484 km² en los Andes y funcionan como reservas vitales de agua dulce.
“El potencial económico es significativo, con posibilidad de desbloquear grandes activos de cobre, litio y oro, pero la licencia social sigue siendo una limitación clave”, dijo Machado.
Bajo el marco anterior, un organismo científico nacional determinaba las áreas protegidas, mientras que la nueva ley otorga a las provincias la autoridad para definir qué glaciares y zonas periglaciares pueden desarrollarse, lo que genera preocupación por posibles presiones políticas y económicas.
La Universidad de Buenos Aires había solicitado previamente criterios unificados basados en la ciencia, advirtiendo contra la fragmentación de las protecciones.
Impulso a la inversión
Gobernadores de provincias mineras como Mendoza, San Juan, Catamarca y Salta respaldaron la reforma, argumentando que aclara las reglas y mejora las condiciones para invertir en minerales críticos vinculados a la transición energética.
El gobierno de Milei ha implementado incentivos fiscales, cambiarios y legales para atraer a grandes mineras globales, como Glencore, BHP, Rio Tinto, Lundin Mining y McEwen Mining.
“La reforma acerca a Argentina a convertirse en un proveedor creíble en las cadenas de suministro occidentales de minerales críticos, donde la alineación política y reglas claras son tan importantes como la geología”, dijo Machado. “Sin embargo, los inversores observarán si estas reglas se sostienen en tribunales y comunidades, ya que los desafíos legales y la oposición social podrían mantener elevados los riesgos y los costos de financiamiento”.
Rob McEwen, presidente de McEwen Mining, afirmó que los recientes cambios políticos han transformado el clima de inversión en Argentina.
“Desde que el presidente Milei fue elegido en diciembre de 2023, ha impulsado políticas y leyes diseñadas para fomentar la inversión y reducir la inflación”, dijo, destacando recortes fiscales y la eliminación de controles cambiarios. “Argentina ha cambiado”.
Fuente: Mining.com