La producción está en su peor nivel en años, la deuda es la más alta, hay auditorias en marcha, existen desafíos sindicales, surgen complejidades de la organización y hay foco en activos prescindibles.
Jorge Gómez asume la presidencia ejecutiva de Codelco en el peor momento productivo de la empresa en más de una década. En el primer trimestre de 2026, la compañía produjo 271.600 toneladas de cobre, su peor registro trimestral en al menos 13 años, según datos de Plusmining. ¿Qué desafíos enfrentará este ingeniero civil en minas cuando tome la dirección el 13 de julio, en reemplazo de Rubén Alvarado?
1. La producción
De acuerdo con cifras de Cochilco, la empresa no ha cumplido su presupuesto de producción de cobre propio en siete años consecutivos, entre 2019 y 2025.
“En una empresa minera, el presupuesto productivo es la base sobre la cual se ordenan costos, inversiones, excedentes esperados, compromisos financieros y expectativas fiscales. Cuando esa brecha se repite durante tantos años, deja de ser una desviación coyuntural y pasa a ser una señal de deterioro estructural”, afirma Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.
2. Los proyectos estructurales
Juan Ignacio Guzmán, gerente general de GEM, es tajante: “Han pasado ya varios presidentes ejecutivos sin lograr cambios concretos de cumplimiento de los proyectos y mejoramiento de ellos. Ese es un tema que requiere un pensamiento adicional y fuera de la caja”. Guajardo precisa que los proyectos estructurales tienen atrasos gigantescos y sus inversiones se han prácticamente duplicado.
Marcos Lima, expresidente ejecutivo de Codelco y académico de la Universidad Católica, considera que una de las causas de la menor producción es que los proyectos estructurales están atrasados y no han compensado la merma en yacimientos como el rajo de Chuquicamata, Radomiro Tomic, Gaby y Salvador. El caso más difícil es Chuquicamata Subterráneo, muy lejos de alcanzar su capacidad de diseño, y El Teniente, con la complicación adicional de los estallidos de roca (que provocaron un accidente fatal en 2025). Lima menciona El Abra como una opción de aumento, pero advierte que requiere una gran inversión y varios años de plazo.
3. La deuda
Codelco enfrenta una deuda superior a US$25.000 millones. Álvaro Merino Lacoste, director ejecutivo de Núcleo Minero, señala que el control de costos, la optimización de procesos y el diseño de vías para reducir el endeudamiento son aspectos clave.
Guzmán plantea una fórmula posible: un plan que permita a Codelco capitalizar parte de sus excedentes para financiar inversiones, condicionada al cumplimiento de indicadores económicos que incentiven un buen aporte al Estado.
En la práctica, Codelco, por ser estatal, tiene una garantía del Estado. Y Emanuelle Santos, analista de mercados de XTB, recuerda que la empresa mantiene acceso al mercado —la emisión de bonos de enero tuvo fuerte demanda institucional y spreads competitivos—, pero advierte que eso no elimina el problema de fondo. Lima añade otra arista: “Gómez deberá definir si la compañía seguirá aprovechando el leverage de empresa estatal de un país con grado de inversión para captar recursos en mercados internacionales, o si retomará el camino de asociarse con terceros, considerando además los compromisos de inversión derivados de asociaciones como El Abra, SQM y Rio Tinto Litio.”
4. La credibilidad de las cifras
La subestimación de producción de diciembre de 2025 terminó en una auditoría interna, en desarrollo. Guajardo señala que Cochilco documentó que entre 2020 y 2025 hubo auditorías al control de producción en varias divisiones con niveles de riesgo calificados como altos o extremos. “El problema de fondo no es solo si hubo un error de clasificación en un mes determinado, sino si los criterios usados para reportar producción han sido suficientemente consistentes, trazables y comparables en el tiempo”, afirma.
Lima suma el caso de El Teniente (accidente) como un segundo golpe a la credibilidad y pregunta si, además de la auditoría interna ya en curso, la empresa contratará a terceros que certifiquen que no existen otras situaciones irregulares.
Santos agrega otra dimensión: “Estabilizar toneladas no basta si el mercado, el gobierno y los trabajadores no confían en la calidad de la información. La producción es una variable financiera, reputacional y política al mismo tiempo”, dice.
5. La seguridad operacional
La producción de El Teniente cayó 29% anual en marzo de 2026, equivalente a 8.000 toneladas menos, asociadas al estallido de roca y a problemas de permisos, según Plusmining. Guajardo advierte que Codelco solo informó de las pérdidas productivas por el accidente para 2025, “pero no así para este año y los siguientes, lo que parece estar revelándose con fuerza ahora”.
6. Las negociaciones colectivas
En 2026 hay 34 negociaciones colectivas en la gran minería y Codelco tiene vencimientos de instrumentos colectivos en cinco sindicatos, dos de ellos en El Teniente. Santos advierte que el riesgo no está solo en una eventual huelga, sino en que los acuerdos incorporen aumentos permanentes de costos justo cuando la firma más necesita recuperar margen operativo.
Lima subraya que Gómez enfrentará sindicatos poderosos y con experiencia, especialmente en Chuquicamata, donde además deberá gestionar la recuperación de un bono pagado que no correspondía. También debe renovarse el convenio que rige las relaciones con las empresas contratistas. Las negociaciones más relevantes se concentran en El Teniente en noviembre de 2026 y Radomiro Tomic en diciembre, según Guajardo.
7. La organización interna
Guzmán describe un “desorden organizacional” y llama a dar “un foco y una estrategia clara a todas las divisiones, áreas y trabajadores”.
Merino propone que Codelco se transforme en una sociedad matriz que administre sus unidades operativas como un holding, con el propósito de descentralizar la toma de decisiones. Señala que en la última administración se confundieron los roles del presidente del directorio y del presidente ejecutivo. Al primero le corresponde llevar las relaciones con el Presidente de la República en su calidad de junta de accionistas; al segundo, ejecutar los acuerdos del directorio y dirigir las actividades productivas, administrativas y financieras. “Estimó que en la última administración el presidente del directorio (Máximo Pacheco) cumplió ambos roles”, afirma.
Guajardo agrega que el desafío requerirá una fuerte coordinación entre el directorio y la administración para alinear conducción política, capacidades técnicas, disciplina financiera, estándares de control, seguridad operacional y ejecución de proyectos.
8. La revisión de activos
Guajardo y Merino coinciden en que Gómez deberá revisar el portafolio y evaluar desprenderse de activos no estratégicos. Guajardo menciona como candidatos posibles las participaciones en Anglo American Sur y El Abra, donde Codelco no es socio controlador.
Lima matiza esa lectura: “A diferencia de los 90, cuando existían activos claramente prescindibles como la Central Termoeléctrica Tocopilla, creo que hoy Codelco no parece tener activos ajenos a sus negocios de cobre y litio.
Vender por partes puede ser un error, advierte, porque una empresa minera vale por su capacidad de producción, sus reservas y sus proyectos futuros.” Propone contratar evaluadores independientes que determinen si la venta separada de activos aumenta o disminuye el valor del conjunto antes de tomar cualquier decisión.
Fuente: El Mercurio