Expertos califican como “gravísima” la adulteración de información. Sostienen que afecta la transparencia, credibilidad y reputación de la compañía y del país.
A un grupo de ocho ejecutivos y profesionales, despidió la minera estatal Codelco por irregularidades en el registro y reporte de producción correspondiente a los años 2024 y 2025.
La compañía informó por medio de un comunicado que adoptó la medida en el marco de las auditorías internas y las encargadas a las empresas KPMG y EY. “El directorio de Codelco tomó conocimiento de nuevos antecedentes y resolvió poner término a la relación laboral de un grupo de ocho ejecutivos y profesionales de las divisiones Chuquicamata, Ministro Hales, Salvador y Casa Matriz”.
Aunque la empresa no detalló los nombres de los desvinculados, sí especificó los cargos que desempeñaba cada uno: el gerente general de la División Salvador; el gerente corporativo de Recursos Mineros y Desarrollo, de la casa matriz; los gerentes de Recursos Mineros y Desarrollo de las divisiones Ministro Hales, Salvador y Chuquicamata; el jefe de Valorización Metalúrgica, de la Gerencia de Contabilidad, de la casa matriz; el superintendente de Operaciones Fundición, División Salvador; y el jefe de Calidad y Balance Metalúrgico de la División Ministro Hales.
De acuerdo con antecedentes recogidos por este medio a partir de información pública de Codelco, quien ocupaba la gerencia general de la División Salvador era Patricio Viveros López. A través de un hecho esencial enviado a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF), Codelco informó el nombramiento de Felipe Lagno Sánchez, como gerente general de esa división, en reemplazo de Viveros. El nuevo ejecutivo a cargo asumirá a contar de hoy.
Incremento artificial
El 6 de octubre pasado, Codelco anticipó que había recibido información de nuevas inconsistencias en cifras de producción que podrían haberse traducido en un incremento artificial de la producción reportada por las divisiones Ministro Hales y Salvador durante 2024 y 2025.
“La inconsistencia deriva de que un mismo material habría sido registrado como producción por más de una división”, explicó entonces la empresa.
La compañía sostuvo en su comunicado de ayer que “la medida forma parte de un proceso más amplio de revisión y fortalecimiento de la gestión, impulsado por la administración y el directorio, orientado a identificar y corregir deficiencias, reforzar los mecanismos de control y asegurar la integridad y confiabilidad de la información corporativa”.
Las irregularidades en el registro de la producción de la minera estatal se suman a los accidentes fatales que han ocurrido en los últimos meses en sus faenas.
¿Daño reputacional?
Álvaro Merino, director ejecutivo de Núcleo Minero, afirma que “la adulteración de la información sobre la producción de Codelco en diciembre pasado constituye un hecho gravísimo, que afecta la transparencia, credibilidad y reputación de la principal empresa del país y, por añadidura, también daña la imagen de Chile al ser el país un relevante actor en la minería mundial. Afortunadamente la nueva administración está tomando las medidas correctivas que la situación amerita a fin de que esta situación no vuelva a ocurrir”.
Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining, coincide con Merino. “El daño principal para Codelco es a su credibilidad, por cuanto la cifra de producción es usada por el fisco, los acreedores internacionales, las clasificadoras de riesgo y el mercado mundial del cobre”, remarca.
En opinión de Guajardo, para recuperar la credibilidad no basta con la salida de personas. “Codelco tiene que publicar la cuantificación definitiva y corregir las cifras si corresponde. Y enfrentar la caída real de producción, que es lo que generó la presión por mostrar mejores números. Debe reinstaurarse la transparencia y el foco en la rentabilidad como ejes de la gestión de la empresa”.
Merino añade que la nueva administración, “encabezada por personas capaces y con experiencia, tiene una enorme tarea por delante, para superar los enormes rezagos recibidos desde la administración anterior”.
Fuente: El Mercurio