La paradoja del cobre: mientras menos valor agregado, mayor es el retorno

Una paradoja está ocurriendo en el mercado del cobre, la principal exportación de Chile. Debido al alto precio del metal y a la fuerte demanda de las fundiciones, principalmente desde China, los productos menos refinados del cobre, como el concentrado, están generando mayores retornos para las mineras que aquellos con mayor valor agregado, como el cátodo de cobre.

Esta situación se explica por los distintos costos asociados a cada etapa productiva, además de la sobrecapacidad mundial de fundiciones. “El negocio del cobre presenta márgenes más altos en la etapa minera que en las etapas posteriores de procesamiento. La producción de concentrados es hoy un negocio con retornos atractivos, mientras que la fundición y refinación corresponden a actividades industriales con márgenes mucho más estrechos, e incluso negativos, especialmente considerando los actuales cargos de tratamiento y refinación, que se ubican en territorio negativo”, explica Juan Carlos Guajardo, director ejecutivo de Plusmining.
A esta diferencia se suma “la coyuntura de sobrecapacidad en fundiciones a nivel global, lo que ha llevado a muchas de ellas a aceptar cargos muy bajos con tal de asegurar volumen y continuidad operacional, ya que operar una fundición implica costos elevados”

La gran cantidad de fundiciones compitiendo por el suministro de cobre ha llevado a que, en algunos casos, los cargos sean negativos para las instalaciones metalúrgicas. “Las fundiciones están operando con un importante exceso de capacidad. Es decir, hay muchas más fundiciones que concentrado. Entonces, cuando el concentrado de cobre —y el cobre en general— se vuelven más escasos, lo que ocurre es que las fundiciones bajan los cargos de tratamiento, que es lo que le cobran a las minas para procesar su concentrado, e incluso el año pasado llegamos a precios negativos. Eso quiere decir que las minas que vendían concentrado no solo obtenían el valor del cobre contenido, sino que además las fundiciones les pagaban por enviarles cobre”, indica Juan Ignacio Guzmán, CEO de GEM Mining Consulting.

La producción disminuye en Chile

Mientras el cobre ha aumentado su precio, a nivel mundial la producción del metal se ha mantenido relativamente estable y, en el caso de Chile, incluso ha disminuido. De acuerdo con la última información publicada por la Comisión Chilena del Cobre (Cochilco), a noviembre de 2025 la producción del metal sumó 4,87 millones de toneladas de cobre. En el mismo período de 2024 se habían producido 4,94 millones de toneladas, lo que implica una caída de 1,3%.

Al mismo tiempo, la semana pasada el cobre superó por primera vez la barrera de los US$6 por libra. En lo que va de 2026, el precio promedio del metal alcanza los US$5,88 por libra. “La semana dejó en evidencia un mercado del cobre especialmente sensible a cualquier señal de escasez inmediata y a cambios en las expectativas comerciales”, comentaron desde Cochilco el viernes pasado

Continuará la estrechez

En los próximos años se espera que continúe la estrechez en el mercado de las fundiciones. “Actualmente, la capacidad global de fundición es del orden de 30 millones de toneladas, de las cuales 14 millones están en China, lo que representa el 47% de la oferta mundial. Se estima que hacia 2040 la capacidad de fundición se incrementará en 10 millones de toneladas, de las cuales 3 millones se generarán en China”, señala Álvaro Merino, director ejecutivo de Núcleo Minero.

En ese sentido, asegura que desde 2019 se observa un déficit global de concentrados, debido a que la capacidad de tratamiento de las fundiciones ha crecido a un “ritmo muy superior” al de la producción de concentrados. “En efecto, en 2024 se registró un déficit de concentrados de 300 mil toneladas, el que se incrementó en 2025 a 450 mil toneladas. Sin embargo, para los próximos años este déficit aumentará sustancialmente debido a la mayor capacidad de fundición, particularmente en China e India, de modo que los cargos de tratamiento y refinación permanecerán bajos”, comenta Merino.

Pese a los problemas de rentabilidad que enfrentan las fundiciones, los expertos destacan que existen razones estratégicas para mantener capacidad de procesamiento en Chile. “Existen también consideraciones estratégicas para contar con fundiciones. Como ha quedado de manifiesto ante la eventual imposición de aranceles en Estados Unidos, disponer de capacidad de procesamiento local puede ser relevante para asegurar las cadenas de suministro y reducir riesgos geopolíticos”, concluye Guajardo

Fuente: El Mercurio