Un preacuerdo alcanzó la minera Escondida con el Sindicato N° 2 de la compañía, integrado por supervisores y staff, en el proceso de negociación colectiva, durante la madrugada del miércoles, a pocas horas de concretarse una huelga en la mayor faena de cobre del mundo.
La minera angloaustraliana BHP puso sobre la mesa $30 millones para destrabar la negociación con el gremio que reúne a 1.020 profesionales, mejorando su propuesta de $29,5 millones líquidos en beneficios entregada a principios de esta semana, y que incluían un préstamo blando.
Conocedores del acuerdo indican que la nueva oferta contempla $25 millones como bono de término de conflicto, $3 millones de crédito blando y otros $2 millones por otras transacciones. El contrato incluye un bono de vacaciones de $1,5 millones que se pagará en noviembre a todo evento; bono de movilización por $350 mil líquidos mensuales; beneficio de educación para trabajadores sin hijos por 25 UF; protección a la maternidad y planificación familiar con 100% cobertura de criopreservación de óvulos, sala cuna de $600 mil líquidos mensuales y reintegro posmaternidad con un mes de teletrabajo luego del posnatal legal.
La propuesta fue votada a las 14:00 horas por el sindicato de supervisores, con un 64,14% de apoyo de los socios, mientras que un 35,85% votó por rechazar la oferta. Tras la votación, el contrato fue firmado durante la tarde de ayer.
El caso de la faena operada por la angloaustraliana BHP era seguido por la industria, debido a que suele ser una referencia para las negociaciones posteriores en otras minas.
Sin embargo, hasta ahora se desconocía el acuerdo alcanzado en otra de las grandes minas del país: Compañía Minera Doña Inés de Collahuasi.
En un proceso de negociación anticipada, la segunda mayor faena de cobre del país (controlada por Anglo American y Glencore en partes iguales de 44%) logró un acuerdo con el sindicato N° 1 de operadores, que involucra pagos por un total de $30 millones durante el primer semestre del año, según comentaron fuentes de la industria. El anterior contrato colectivo vencía en octubre.
La oferta consideró $27 millones por el cierre del acuerdo de manera anticipada y otros $3 millones de préstamo blando. De acuerdo con el reporte de sustentabilidad de la compañía de 2025, este sindicato agrupa a 1.401 trabajadores.
Esta negociación anticipada fue una de las últimas medidas impulsadas durante la administración de Jorge Gómez, antes de dejar el puesto de presidente ejecutivo de Collahuasi. A partir del 13 de julio pasó a ocupar la presidencia ejecutiva de la estatal Codelco.
Fiorella Ulloa, encargada del Área Política y Regulatoria de Plusmining, señaló que tras el acuerdo de Escondida y el desconocido convenio de Collahuasi, resultaría “esperable” que se eleven “las expectativas de otras organizaciones sindicales y añada presión sobre negociaciones en curso, así como en aquellas que se avecinan”.
Sin embargo, Ulloa indicó que, “más que establecer un piso obligatorio para toda la industria, estos acuerdos funcionan como una referencia, ya que las condiciones de negociación dependen de la realidad productiva, económica y laboral de cada operación”.
Pese al débil momento productivo que enfrenta la industria, Ulloa sostuvo que “las grandes compañías mineras cuentan, en general, con mayor capacidad para negociar incentivos significativos, aunque existen diferencias importantes en términos de rentabilidad, costos y condiciones productivas entre operaciones (…). En una negociación colectiva, las empresas no solo consideran el costo de los beneficios ofrecidos, sino también el impacto económico que podría tener una paralización prolongada. En muchos casos, alcanzar un acuerdo con incentivos elevados puede resultar más conveniente que enfrentar una huelga que comprometa la continuidad operacional y genere pérdidas de producción”.
De todas formas, aseguró que las negociaciones entre sindicatos y las empresas mineras “también comienzan a dar señales sobre las condiciones laborales que las empresas buscan impulsar”. En el caso de Escondida, señaló que “las propuestas de polifuncionalidad y modificación de jornadas reflejan un interés por introducir mayor flexibilidad y eficiencia operacional (…). Si bien estas medidas fueron retiradas durante la mediación, evidencian que las próximas negociaciones podrán estar marcadas no solo por la discusión sobre beneficios económicos, sino también por la organización del trabajo, la productividad y la seguridad laboral”.
Fuente: El Mercurio